
Para muchos negocios, merece la pena a pesar de la inversión y el esfuerzo: Desde el momento en que usamos los sistemas de ERP para funciones como tesorería, inventario, y finanzas, y se usan los sistemas de CRM para manejar las relaciones con clientes y las oportunidades de venta, imagine la información compartida y la visibilidad que una compañía puede alcanzar integrando estos sistemas dispares.
Hay varias razones de hecho, para que las empresas deban integrar sus soluciones de CRM y ERP. Las compañías con altos volúmenes de transacciones de ventas ven los beneficios casi inmediatos en el proceso que se desarrolla desde el pedido hasta el cobro. Específicamente, las reducciones de costes vienen de reducir los errores en la entrada del pedido, llevando a cabo workflows de aprobación para los descuentos, y reducir el trabajo manual que implica introducir la información en unos sistemas CRM y ERP no integrados.
Hay varios beneficios para el marketing asociados a la integración CRM y ERP, adquiriendo una mejor visión del cliente. Los sistemas de ERP guardan la relación financiera de los clientes con la compañía; Las soluciones de CRM guardan sus patrones de compra y datos demográficos de marketing. Unificando estas dos bases de datos del cliente se puede ayudar a las organizaciones a asegurar que sus ventas, esfuerzos de marketing, y gastos de servicio se enfocan hacia los clientes más valiosos y las oportunidades de venta más rentables.
La Razón es simple: Dinero
Al fin y al cabo, la única razón para integrar cualquiera de sus sistemas es proporcionar un retorno de la inversión. Tradicionalmente, era difícil integrar los sistemas debido a las arquitecturas inmensamente diferentes en las soluciones y la falta de normas para intercambiar los datos entre los sistemas. Éste todavía es el caso de muchas compañías que han implementado soluciones CRM orientadas, aunque no completamente integradas, a aplicaciones ERP como Oracle, Microsoft, etc.,.
Estas soluciones pueden ser bastante complejas. Uno de nuestros clientes tenía cuatro modelos distintos de venta con una serie compleja de opciones y reglas para aplicar descuentos, disponibilidad y logística del producto. Con modelos tan complejos, se hizo importante evaluar qué sistema aportaba la óptima funcionalidad en cada función nuclear. Debido a la naturaleza de la integración, los cambios de precio se hacieron visibles para a los usuarios del CRM sin requerir el acceso al ERP o una llamada telefónica. El servicio y soporte a usuarios también mejoró, siendo capaces de asesorar al cliente en sus preguntas sobre precios, pedidos, y soluciones.
Evaluando sus Opciones
Para que la integración tenga el éxito, es importante trabajar con un experto en soluciones de negocio que proporcione una visión a la compañía para optar por una arquitectura de la integración y plantear un plan de desarrollo basado en las necesidades funcionales y la conveniencia técnica.
Hay cuatro áreas importantes que cada compañía debe considerar al integrar su CRM y sus sistemas de ERP, y éstas son las áreas en las que un consultor eficaz podrá comunicarse con usted para asegurar una integración apropiada:
Ahora es el momento para evaluar sus opciones
¿Tiene sentido para su negocio la integración de sus sistemas de CRM y ERP? Usted puede empezar a contestar esa pregunta evaluando ciertos parámetros clave como el volumen de pedidos, el volumen de las devoluciones, llamadas sobre estado de cuentas, contabilidad y pedidos de los clientes, o incluso el número de personas que introducen pedidos en el sistema de su organización. Este tipo de integración puede ser una inversión significativa en infraestructura, pero si se hace correctamente la recompensa –en términos de rentabilidad y productividad-- puede pesar más que el coste de la integración.